jueves, 30 de noviembre de 2017

Trastorno por Estrés Postraumático

Imagen de la serie de Netflix STRANGER THINGS, cuando la niña Eleven contacta con el Demogorgon (monstruo de la otra dimensión).
El Trastorno por Estrés Postraumático es más común de lo que se ve a simple vista. Suele pensarse que la persona sufre de este trastorno sólo en casos extremos de catástrofes naturales, guerras o abusos sexuales. Sin embargo las causas pueden ser mucho más variadas y no tan evidentes. Por ejemplo la muerte de un ser querido, el divorcio (de los padres o propio), el maltrato físico y psicológico. Un trauma o shock biológico es en general cualquier evento que sobrepasa a la persona y a su capacidad física y psíquica para afrontar una amenaza o pérdida. En los niños, cuyo desarrollo cerebral no ha alcanzado aun la maduración, lo que a simple vista puede ser un simple disgusto cotidiana o pelea doméstica tiene el potencial de convertirse en algo catastrófico que deja una marca para el resto de la vida y desarrollo de ese niño. Especialmente cuando se sufre un ataque inesperado de los propios congéneres o cuidadores (padre, madre o familiares cercanos), se produce una ruptura en la estructura psíquica que afecta el sentido de sí mismo del niño y su sentido de seguridad en el mundo, es decir, aprende a vivir con miedo de los otros pues el mundo no es un lugar seguro cuando ni siquiera puede confiar en su propia familia. Esto es evidente en casos de abuso sexual, pero también en situaciones de violencia física, gritos, insultos o el presenciar cómo, por ejemplo, un padre golpea a la madre.

viernes, 27 de octubre de 2017

Megalomanía o Narcisismo Maligno

Narciso de Caravaggio (1599)
Megalomanía es también lo que se conoce como Narcisismo Maligno o Trastorno Narcisista de la Personalidad. Como todo síntoma conductual y/o físico es resultado de un programa biológico activo y/o constelación cerebral. La Megalomanía se manifiesta cuando existe un doble conflicto de fuerte desvalorización (sentirse incapaz o poco apto) y el sentido del síntoma está en que con la ilusión de grandiosidad o ego inflado la persona reúne el impulso necesario para poder salir de sus conflictos recuperando su sentido de competencia. Lastimosamente esto se manifiesta de manera disfuncional cuando la persona no reconoce la naturaleza de sus síntomas. El megalómano también exhibe una marcada tendencia hacia la cosificación del otro, lo cual no le permite construir relaciones o vínculos significativos. La desvalorización va de la mano con otros conflictos territoriales (sexuales, de amenaza, pérdida, falta de límites e identidad) y de ataque o falta de seguridad básica. Es nada más y nada menos que una actitud de supervivencia extrema, sintiendo y viviendo al mundo como un lugar eternamente peligroso, lleno de personas peligrosas, que podrían dañarle en cualquier momento, por lo que siempre le resulta mejor dañar primero, atacar primero o abusar primero.